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Unas buenas llamas

La madera de los árboles frondosos, deja salir con más facilidad el gas que se forma en el interior del leño. Por tanto se produce con menos frecuencia una expulsión de chispas. Si desea un fuego con mucha luz y que crepite, puede utilizar leña de roble, fresno o acacia. Cuanto más caliente sea el fuego, más rápido se producirá gas en el interior del leño. Si este gas no puede salir, también se producirán expulsiones de chispas en la leña de árboles frondosos.Debido a que la constitución de la madera de los árboles es tan individual como la constitución de las personas y la naturaleza siempre puede sorprendernos: un fuego abierto debe estar siempre vigilado.

Si vivimos en el sur de España, la leña de encina, sin duda será la madera que debamos elegir como combustible. El olivo también es una alternativa a tener en cuenta en el sur de nuestro país, pero la encina y su poder calorífico, hacen de esta leña la más cotizada. En el norte de España, el roble y la haya, son los maderas más consumidas para la chimenea.Pero cada vez más distribuidores de leña, del norte de España, hacen grandes esfuerzos por acopiar en sus almacenes la reina de las leñas, la leña de encina.

El olivo y el naranjo son combustibles muy demandados en la comunidad Valenciana, su olor, durabilidad y poder calorífico, la convierten en la leña ideal para chimeneas y paellas en esta comunidad.